Entonces, cuando das todo por perdido, aparece él. Una cabeza que sobresale entre las demás, una voz diferente al de todo ese tumulto de personas, no es monótona, incita cambio. No necesitas que te diga nada más, ese es el bote salvavidas que tanto ansiabas conseguir, la respuesta a tus llantos que llevabas tanto tiempo esperando. Coges su mano y todo vuelve a tener sentido de nuevo, es como si se parara el tiempo y todo a tu alrededor se detuviera de repente. Ahora puedes pararte a pensar, a reflexionar a hacer las cosas sin miedo a equivocarte porque sabes que tendrás una segunda oportunidad. Ahora ya puedes caminar, correr y saltar sin miedo a caerte porque sabes que habrá alguien ahí para levantarte.
Con h de héroe.









