Y te acabas dando cuenta de que es lo más importante. Que cuando se va es como si te arrancaran el alma, como si tu corazón dejara de latir o como si en tu pecho se abriera un agujero negro que va tragando todo a su paso.
Las horas del día no llegan. No quieres despedirte. No quieres verlo marchar. Lo quieres solo para ti, supongo que es un poco egoísta pero es así, y siempre lo seguirá siendo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario